Bar El Molino de la Cerrada

Bar El Molino de la Cerrada

¡Hey, tú! Si andas por Castril, no puedes perderte el Bar El Molino de la Cerrada. Hoy estuvimos allí y te cuento que es un lugar super bonito, justo al lado del río. El sitio está decorado con cariño y aún conserva la esencia de un antiguo molino, lo que lo hace especial. Además, su terraza y salón interior son perfectos para disfrutar con amigos o en familia. ¡Un buen plan!

Y en cuanto a la comida, tienes que saber que los precios son asequibles. Te aseguro que el servicio es un gustazo, siempre con buena onda. No te olvides de pedir un buen licor o un café, esos son los toques que elevan la experiencia. Con una puntuación de 3.7 sobre 5 en TodoBares, está claro que muchos lo aprueban. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de un rollo relajado y buena gastronomía, ¡este es tu sitio!

Bar El Molino de la Cerrada

Restaurante
Valoración media: 3,7
Opiniones: 361 Reseñas
Dirección: C. Villa Baja, s/n, 18816 Castril, Granada
Teléfono: 650 35 64 02

Mapa Ubicación Bar El Molino de la Cerrada

Dónde se encuentra el Bar El Molino de la Cerrada

¡Ey, colegas! Si estáis por Castril, no podéis dejar de dar una vuelta por el Bar El Molino de la Cerrada. Es el sitio ideal para cuando terminas la ruta después de un buen día de senderismo. En plena C. Villa Baja, s/n, aquí se respira buen rollo, sobre todo en verano, cuando te puedes tomar algo fresquito bajo el sol. Le doy 3 estrellas porque, bueno, con la bebida te traen la tapa que ellos eligen y, si quieres algo específico, tienes que pedir raciones. Así que la comida no la puedo juzgar del todo, pero una caña cuesta 1,40€ y la tapa de melón con jamón no estaba mal. ¡Ah! Y lo mejor es que puedes estar con tu mascota en la parte de afuera, que siempre es un plus.

El sitio tiene un parque privado que es ideal para los peques, así que si vais en familia, está genial. El trato de los camareros es bastante bueno, un 4 estrellas en servicio, aunque tardan un pelín en tomar la nota, el resto va rápido. Tienen una buena variedad en la carta con platos de la zona y, ojo, ¡son caseros! La terraza exterior es muy apetecible si pilláis un día soleado. Seguramente volveré cuando pase otra vez por ahí.

Ahora, si hablamos de ir a un lugar que ha sido restaurado y que realmente tiene un rollo especial, este antiguo molino es una joya. Es un lugar de esos que te hacen sentir bien, donde el dueño te cuenta historias mientras disfrutas de productos frescos, que incluso vienen del huerto anexo. 5 estrellas por ese concepto tan auténtico, sobre todo para los que llegáis caminando por la senda de la Cerrada, que es un paseo de unos 15 minutos junto al río que, de verdad, vale la pena. El acceso cuesta unos 2,50€, pero la experiencia y la comida merecen cada céntimo.

En cuanto a los platos, las raciones son abundantes y sabrosísimas, así que se llevan un 5 estrellas en comida y servicio. La terraza es el lugar perfecto para relajarte y, dando un vistazo, el parque infantil para los niños es un punto extra a favor.

Ahora bien, no todo es color de rosa. Hay quien se ha llevado una 1 estrella por la espera. Les tocó esperar un montón, teniendo mesas libres, y tuvieron que lidiar con una mesa sucia… un desastre. Así que, si te cae un mal día, igual no es lo mejor, pero esperemos que esas situaciones sean las menos.

Entonces, si te preguntas ¿Dónde se encuentra el Bar El Molino de la Cerrada?, lo tienes en C. Villa Baja, s/n, 18816 Castril, Granada. ¡No os lo perdáis!

Cuál es el ambiente del Bar El Molino de la Cerrada

Si te pasas por el Bar El Molino de la Cerrada, ya te aviso que vas a flipar. 5 estrellas en toda regla y ❌ recomendable. La comida está tan rica que se nos olvidó hacerle fotos a los platos. En serio, no olvides reservar si vas el fin de semana o en festivo, porque el sitio se llena hasta arriba. Y no es por nada, pero el trato del personal es de lo mejorcito, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte.

Vas a disfrutar de un ambiente tranquilo, con el sonido del río de fondo que te relaja, ideal para desconectar un rato. Además, el servicio es genial y los camareros son súper agradables. Si no te has probado las tapas y esos caracoles en salsa de almendras, ya estás tardando. Pararte a tomar algo después de un paseo por los puentes es una recompensa que no puedes dejar pasar.

Y hablemos de Antonio, el camarero, y su mujer, la chef. Son pura simpatía y buen rollo, siempre te hacen sentir en casa. No es solo un bar, también tienes alojamiento si necesitas un sitio donde quedarte. Altamente recomendado, tanto para comer como para quedarte a dormir. Después de un buen paseo por el río, te aseguro que el Molino es la mejor manera de reponer fuerzas. Los precios son aceptables y la atención, simplemente amable.

Claro, hay momentos que no todo sale como uno espera. En una ocasión, llegamos con niños y queríamos tomar algo adentro, pero nos mandaron afuera, a pesar de que había mesas vacías. No nos trajeron tapas con la bebida, a pesar del cartelito que decía que sí. Un fallo en un ambiente tan bonito. Pero esos son detalles que no quitan la magia del lugar.

El ambiente del Bar El Molino de la Cerrada es cálido y acogedor, en un entorno natural impresionante. Conserva la esencia del antiguo molino, decorado con cariño. Con una parrillada de verduras a la brasa y una tarta de queso casera que quita el hipo, la experiencia es completa. Así que ya sabes, si buscas un buen trato, buena comida y un lugar único, aquí es donde debes ir. ¡Espero que vuelvas pronto!

Qué tipo de decoraciones tiene el bar

Mira, te cuento lo de Bar El Molino de la Cerrada. Este sitio en Castril está bastante bien, la verdad. Tienen 5 estrellas y, aunque la pasarela de acceso está un poco descuidada, el resto del ambiente es super agradable. El personal, liderado por Raúl, es un encanto. Se nota que se esfuerzan por cuidar todos los detalles. Pero, oye, eso del ayuntamiento, que le pongan las pilas con la pasarela porque no tiene nombre.

Hablando de la comida, ¡vaya delicia! Muchos coinciden en que la comida está de rechupete y que es ideal para reponer fuerzas después de hacer un sendero. Tienen un par de platos que son más que recomendables. Además, el lugar invita a quedarse, tiene ese rollo perfecto para una comida tranquila. Yo no dudaría en darle 5 estrellas a esos postres, son inigualables.

Pero no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido una experiencia bien mala. Recuerdo a un grupo que se fue decepcionado porque el servicio no tuvo nada que ver con el del pasado. Se encontraron con una chica en la barra que desentonaba, si le preguntabas algo, la respuesta era, sorprendentemente, que no se preocupase porque no eras del pueblo. Uno espera un poco más de amabilidad, ¿no? Es un sitio con un entorno que no se puede negar, pero eso del servicio…. pffffff, un 1 estrellita.

A pesar de esto, los que han tenido buenas experiencias destacan el trato, la amabilidad y la comida casera. La verdad, se escucha el riachico mientras comes, que es toda una vibra. Y, sí, el lugar tiene un parque para que las familias con críos estén más tranquilas. La decoración no es nada ostentosa, tiene un aire rústico bien cuidado, con toques que reflejan la naturaleza que lo rodea. Así que, si decides visitar, espera un ambiente relajado y cálido, pero ve con la mentalidad abierta. ¡A disfrutar!

El bar tiene terraza para los clientes

Te cuento sobre el Bar El Molino de la Cerrada y te va a encantar. Mirá, nosotros reservamos a las 15:30, y a las 15:15 ya nos estaban trayendo las cartas. La verdad es que nos fue de maravilla porque nos dieron buenos consejos sobre qué pedir. Todo llegó rápido, y el trato de la camarera y el jefe fue de lujo. Claro, tuvieron algún fallo, ¡pero era hora punta! No puedes esperar un servicio de diez cuando el lugar está lleno. Además, el sitio es ideal si vas con los peques, porque tienen un parque de juegos y hasta animales de granja para que disfruten.

Si eres de los que critica, la verdad es que no entiendo por qué hay tantas quejas. La cocina es espectacular y los precios son muy asequibles. En agosto, es lógico que se pongan las cosas un poco más complicadas, por eso yo te recomendaría evitar ir los domingos, que es cuando hay más jaleo. Ah, y si puedes, ve andando por el sendero, es mucho mejor que llegar en coche. El paisaje es increíble, y vas a disfrutar del fresquito del río. Para mí, es el mejor restaurante de Castril sin duda.

100% recomendable si solo quieres tomar algo. La atención de los camareros es genial y son muy amables. Ya hemos probado la comida y todo está delicioso, desde los platos combinados hasta las patatas a lo pobre. No se te olvide pedir el postre que te recomiendan, el pan de Calatrava es una maravilla. La próxima vez que volvamos, queremos comer a tope porque de lo que hemos probado, estaba todo riquísimo.

Por cierto, si llevas a tu perro, hay terraza para los clientes. Pero si se pone a llover, no te preocupes. Tienen un sótano acondicionado que es perfecto para el verano, así que ni en invierno os quedáis sin comer. La comida para mí es, como mínimo, de veinte estrellas. Te lo digo en serio, la tapa con la cerveza estaba de diez y los platos que probé, ¡impresionantes!

Es un lugar adecuado para ir con amigos o en familia

¿Sabías que el Bar El Molino de la Cerrada está ahí, al final de la pasarela de Castril? Le ponen 4 estrellas por algo y no es solo porque sí. Te aseguro que sirve una cerveza bien fresquita que te quita el calor de un soplido. Además, si te gustan las tapas, aquí tienes lo mejor de la Sierra de Castril. La comida es deliciosa, y lo mejor es el ambiente: puedes comer tranquilamente mirando a las gallinas paseando por ahí. Es un espectáculo en sí mismo, ¡como un cuadro vivo!

Ahora, no todo es color de rosas, ¿eh? Al parecer, la administración del ayuntamiento ha metido la pata y ahora cobran por pasear por la pasarela. Al final, este negocio está sufriendo por esa mala gestión. Una pena, porque te podría salir una buena comida aquí, pero resulta que todos están quejándose y no es para menos.

Por el otro lado, hay gente que ha tenido experiencias horribles. A un grupo les tocó esperar 40 minutos sin que nadie los atendiese, y cuando por fin lo intentaron, el camarero se pasó de borde. No faltan las quejas de un servicio lento y mal organizado. Hay quien dice que sienten que el bar se aprovecha de su buena ubicación y deja de lado la atención. Al final del día, una experiencia así puede joder incluso el mejor de los planes.

¿Entonces, es un lugar adecuado para ir con amigos o en familia? En teoría, sí. La comida y el ambiente son geniales, pero hay que tener paciencia porque el servicio puede ser un desastre en horas puntas. Así que si te decides a ir, ve con mentalidad abierta y tal vez lleves un par de juegos para pasar el rato. А veces solo se necesita un poco de buena vibra para disfrutar el momento, ¿no crees?

Cómo son los precios en el Bar El Molino de la Cerrada

Vale, así que te cuento. El Bar El Molino de la Cerrada ha sido una pasada. Fuimos un grupo de más de 100 personas y la verdad es que nos sorprendió. El servicio fue rapidísimo. En un abrir y cerrar de ojos teníamos la comida en la mesa. Y, oye, la comida abundante y se notaba que los productos eran artesanos, no de esos congelados que te dan en otros sitios. Además, el trato al reservar fue muy atento, una maravilla. Los precios son bastante ajustados, así que no se le puede pedir más. Ah, y el sitio está en un entorno encantador, cerca de la cerrada de Castril, pero ojo, que no se puede llegar directamente en bus.

Por otro lado, he escuchado que el trato es genial. Yo fui sin reserva y, aunque me dijeron que estaba complicado, hicieron todo lo posible para acoplarnos. La comida está muy buena y el lugar es espectacular. Lo que más me flipó fue que Antonio, uno de los camareros, fue súper profesional y agradable. La cosa es que si vas en coche, prepárate porque el acceso puede ser un poco lío, pero te aseguro que vale mucho la pena.

Hablando de la comida, una familia de 16 personas que comió ahí también se quedó encantada. Probaron un montón de platos y TODOS les encantaron. La presentación era de gran restaurante y hasta los postres son caseros. Tienen unas tapas típicas para acompañar la caña, así que está todo en uno. Además, hay zona para niños y es ideal para disfrutar de un buen rato en un entorno tranquilo. Pero, ¿qué te voy a decir? Mejor reserve si vas en grupo, que si no, puedes quedarte sin mesa. Ah, y un puntito a mejorar, que no cobren el pan, porque eso le quita un poco de encanto.

Ahora, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido una experiencia nefasta. Un par se sentó y después de esperar 30 minutos para ser atendidos, les dijeron, con muy malas formas, que no podían servirles hasta hora y media después. Las mesas estaban vacías y al final se fueron sin poder pedir nada. La verdad, hay que tener un poco más de cuidado con eso, porque te puedes cargar la reputación de un sitio.

Y para terminar, sobre los precios en el Bar El Molino de la Cerrada: son bastante ajustados, incluso un poco más bajos de lo que esperas por la calidad. Lo único que puede joder un poco es que el pan se cobra, algo que muchos consideran un mal detalle. Pero si te gusta comer bien y en buena compañía, esto es un sitio al que deberías darle una oportunidad.

Qué tipo de comida se puede encontrar en el bar

Y, claro, ya que estamos, hablemos del Bar El Molino de la Cerrada. Este sitio es un auténtico hallazgo en medio de la naturaleza. Si pasas por C. Villa Baja, s/n, 18816 Castril, Granada, no puedes dejar de parar. La atmósfera ahí es de lo más relajada, ideal para charlar con los colegas después de una buena caminata. Te sientes como en casa, y eso es un plus.

El personal es bastante majo, te tratan como si te conocieran de toda la vida. No vas a sentirte como un extraño, eso seguro. También se notan los toques caseros en todo, desde la decoración hasta la comida. Y eso, amigos, se agradece.

Y si hablamos de la comida, ¡madre mía! Aquí no hay desilusiones. Te sirven tapas contundentes y ricas, desde esos famosos platos de embutidos hasta unas optativas frituras que son pura delicia. También tienen opciones fuera de lo común, así que si quieres algo tradicional, aquí lo encontraras. Una visita al Bar El Molino de la Cerrada es más que un simple bocado, es una experiencia que te deja con ganas de volver. ¡No dejes pasar la oportunidad de probarlo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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