El Puntarrón

El Puntarrón

¡Hola a todos! Si estás buscando un lugar paradisíaco en Monachil, no busques más: ¡bienvenidos a El Puntarrón! Este restaurante es un auténtico remanso de paz donde puedes relajarte mientras disfrutas de un buen plato. Imagina un sitio bañado por la luz del sol y con un cielo bien celeste. Aquí no solo se come bien, sino que también se vive el ambiente tranquilo que caracteriza a este pueblo.

Luis y Martín te invitan a que te unas, porque aquí hay buena música y comida de calidad. Desde sus deliciosos champiñones rellenos hasta las carnes a la brasa, este lugar es ideal para todos los amantes de la buena comida. Y no te preocupes si tienes alguna restricción alimentaria, que aquí hay opciones sin gluten, veganas y vegetarianas. Así que, pon en el GPS: C/ Puntarrón, 2, Monachil y ven a disfrutar de una experiencia única con nosotros. ¡Te esperamos!

El Puntarrón

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.862 Reseñas
Dirección: C/ Puntarrón, 2, 18193 Monachil, Granada
Teléfono: 958 30 18 71

Horarios El Puntarrón

DíaHora
lunes10:30–17:00
martesCerrado
miércoles10:30–17:00
jueves10:30–17:00, 19:00–24:00
viernes10:30–17:00, 19:00–24:00
sábado10:30–17:00, 19:00–24:00
domingo10:30–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Puntarrón

Dónde se encuentra el restaurante El Puntarrón

¡Ey, colegas! ¿Han probado ya el restaurante El Puntarrón? Está en C/ Puntarrón, 2, 18193 Monachil, Granada. Si buscan un sitio para cenar que esté top, este es el lugar. Cinco estrellas garantizadas. Hemos ido a cenar y, la verdad, fue fantástico. La comida es excelente, y lo mejor, ¡respetan todas las alergias e intolerancias! También tienen opciones vegetarianas para los que no quieren carne. Y si eso no es suficiente, había un grupo de música muy bueno que le dio un rollo genial a la noche. ¡En verano la terraza es pura frescura!

Y hablando de comida, les cuento que el mejor plato alpujarreño que he probado está aquí. Las migas son generosas, y esas croquetas de cocido son caseras y muy suaves. Más aún, las setas a la brasa ¡madre mía, nunca flotan en el aire de lo buenas que están! Y ojo, el personal es súper amable y rápido. Los precios son justos, entre 10-20 € por persona, así que no se vayan a arruinar. La reserva es una buena idea porque a veces se llena un poco.

Sí hay un par de comentarios negativos, pero no se fíen. Hay quienes dicen que no les atendieron bien, pero a nosotros nos fue de maravilla. Si van en coche, hay un parking enorme un poco más arriba, así que ni se preocupen por el aparcamiento, que hay muchas plazas libres. Así que, en resumen, si buscan un sitio con buena comida, servicio y ambiente, ¡El Puntarrón es el elegido! ¿Dónde se encuentra? Justamente en C/ Puntarrón, 2, en Monachil. ¡No se lo pierdan!

Qué tipo de ambiente ofrece El Puntarrón

Así que, hablando de El Puntarrón en C/ Puntarrón, 2, Monachil, vamos al grano. Si te pilla de paso haciendo una ruta por la zona, puede que esté bien parar, pero no esperes nada del otro mundo. Las opiniones están divididas: hay quien dice que la comida es normal, con unos champiñones con alioli recalentados y ensaladas cuyas verduras ya tienen un toque de oxidación. Eso sin mencionar que la terraza parece que ha visto tiempos mejores y las escaleras están cubiertas de telarañas. Para mí, si no tienes un motivo fuerte para ir, lo puedes dejar pasar. Precio promedio, alrededor de 30-40 € por persona.

Pero claro, no todo es negativo. Hay quienes han tenido experiencias bastante decentes. Por un lado, una amiga me comentó que la media de migas está muy buena, viene bien servida con melón, chorizo, panceta y pimiento. Y los camareros, al parecer, hacen un buen trabajo. Lo que sí es que, si hay mucha gente, mejor hacer reserva. Tú imagínate, comer en un sitio agradable sin esperar horas. Para unos entre 10-20 €, la comida vale la pena. Ah, y la gente dice que el ambiente es más que aceptable, con un ruido bajo ideal para charlar.

Y si es de esas veces que tienes base y un buen timing, hay quien dice que la comida casera es un plus. Las croquetas de verduras son un must, y el plato alpujarreño y las migas también tienen su punto. Aunque ojo, si pides postre, asegúrate de que no sea el crep de chocolate de bote. Pero si algo no te gusta, los camareros son flexibles y probablemente te lo cambien sin problema.

Un sitio que, si decides pisar, hazlo sabiendo que puede pasar de genial a mediocre en un abrir y cerrar de ojos. Así que ya sabes, ¡tú decides!

Quiénes son los propietarios de El Puntarrón

¡Chicos! Si andáis por Monachil y hacéis la ruta de los Cahorros, tenéis que parar en El Puntarrón. Reservamos para almorzar después de la caminata y fue un acierto total. La comida es de la zona, ¡toda riquísima! Tienen una amplia terraza y un salón muy acogedor. Los camareros son un 10, siempre atentos y muy buena onda. En general, la comida nos dejó con ganas de más. Lo puntuamos así: Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4.

La otra vez fui con mi madre y mi hermano a cenar, ¡y vaya noche tan inolvidable! De verdad, cada plato que pedimos estaba más rico que el anterior. El producto que tienen es impecable. Además, los camareros se adaptaron a nuestras restricciones alimentarias sin poner caras raras. Y el ambiente, ni se diga, ¡es un sueño! Sin dudarlo, vamos a repetir. Recomendadísimo, ¿el precio? Entre 10-20 € por persona, y os aseguro que vale cada céntimo.

No puedo dejar de darles cinco estrellas por el trato y la comida, aunque tengo que hacer una pequeña crítica. El grupo musical que había esa noche no fue lo mejor. No voy a dar nombres, pero el cantante, ¡madre mía! Hizo unas tonterías que casi nos dejan a todos un poco extraños. Eso sí, la comida espectacular como siempre, y el servicio de lujo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Otra cosa, si sois de los que valoran la comida casera, este es el sitio. Raciones grandes y atención genial del personal. En nuestra última visita no había sitio dentro y nos sentaron en la terraza. A pesar de ser diciembre, el sol nos dio el calorcito que necesitábamos. ¡Hay que probar ese plato alpujarreño y las migas! Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4.

Y si todavía os estáis preguntando, ¿quiénes son los propietarios de El Puntarrón? La verdad, no tengo mucha información sobre ellos, pero se nota que son apasionados de la buena comida y del trato cercano. Por su manera de atender y servir, seguro que llevan el legado de las comidas de nuestras abuelas. ¡Échales un vistazo y disfrutad!

Qué tipo de comida se sirve en El Puntarrón

Como te decía, después de hacer la ruta del Río Monachil, teníamos hambre y decidimos caer en El Puntarrón, un cortijo que tiene un ambiente familiar muy chido. Nos presentamos sin reserva, pero el camarero fue un crack y nos preparó una mesa en el salón sin problemas. Para empezar, nos pusieron una tapa de ensaladilla con la bebida, y la verdad, estaba buena, pero queríamos meterle más caña a los entrantes.

Pedimos sus famosas croquetas de cocido y, sinceramente, nos dejaron un poco fríos. Tenían demasiada bechamel y apenas se notaba la carne. Además, 9 € por una media ración me parece algo excesivo. Pero vamos, lo que realmente vale la pena es el plato alpujarreño. Con un precio de 14 €, estaba de lujo, correcto en calidad y cantidad, ¡perfecto para compartir entre dos! El camarero nos hizo el favor de ofrecernos un huevo extra por solo 1 € . ¡Qué buen detalle!

Para rematar la comida, decidimos tirarnos a probar el arroz con leche casero de postre. Aunque la porción era un poco ridícula para los 4 € que costaba, el sabor… ¡eso es otro nivel! Estaba realmente rico, pero creo que si lo bajaran a 2.50 €, sería mucho más justo. Si decides ir, no te olvides de probar el plato alpujarreño, es de lo mejorcito en la carta.

Así que, ¿qué tipo de comida se sirve en El Puntarrón? La respuesta es clara: comida casera, típica de la zona, con buenos platos como el plato alpujarreño y tapas decentes como la ensalada y las setas. En general, la comida es sencilla pero rica, perfecta para cargar pilas después de un día de senderismo. Y si buscas un lugar tranquilo para disfrutar de una buena comida, este sitio no decepciona.

Hay opciones de menú para personas con restricciones alimentarias

Ya sabía yo que no te ibas a poder resistir a un buen plato en El Puntarrón. Tienes que probarlo, especialmente después de una buena ruta por los Cahorros. La comida es brutal, todo casero y con porciones que podrían alimentar a un ejército. Ya te digo, no vas a quedar con hambre aquí. Y si eres vegano o vegetariano, estás de suerte, porque la carta tiene una sección tan amplia que hasta a los carnívoros les va a dar envidia.

Ahora, lo de los sábados de verano… ¡locura! Si vas a pasar un buen rato comiendo, ni se te ocurra perderte el espectáculo musical en vivo. Le da un toque especial al ambiente, que por cierto, es bastante acogedor con ese rollo tradicional y esos objetos antiguos que decoran el lugar. Aunque, ojo, el servicio puede ser un poco desorganizado: empiezan a servir unas mesas, y ya están colocando platos en otras. Así que no te sorprendas si tienes que hacer un par de reclamaciones.

El ambiente es moderado, perfecto para charlar y disfrutar de tu comida. Ya te dije que el precio es muy razonable, así que puedes ir con confianza. En cuanto a aparcamiento, es un poco un reto, así que ten en cuenta que necesitarás un poco de suerte para encontrar sitio en la calle. Pero vale la pena intentarlo.

Y sí, sobre lo que me preguntas de las restricciones alimentarias: hay opciones vegetarianas y parece que también se adaptan bien en ese sentido. Así que si tienes algún colega con necesidades especiales, no va a haber problema. En definitiva, ¡date una vuelta por El Puntarrón, que no te vas a arrepentir!

Se pueden encontrar platos veganos en El Puntarrón

Y mira, hablando de El Puntarrón, si te decides a ir, prepárate porque la comida es de cinco estrellas. De verdad, las croquetas son un manjar y el solomillo al Roque está tan bueno que parece que has pisado un paraíso. El trato también estuvo de diez, aunque el pobre camarero estaba desbordado, así que un poco de paciencia, pero mereció la pena. Todo es casero y los precios son acordes a lo que te ponen en el plato. ¡Nos encantó!

Ahora, no todo es perfecto. Si buscas el sitio, ten en cuenta que está en un lugar apartado del pueblo. El entorno es bonito, pero el local... uff, un poco cutre y sucio, la verdad. El patio necesita una mano de pintura, y el baño da un poquito de miedo. La comida es decente, pero no esperes una revolución gastronómica. Los camareros son buena onda, pero el servicio puede ser un poco lento, y a veces pueden confundirse con los pedidos. Una pena, porque al final se le nota potencial a este lugar. Tienen ideas chulas como música en directo, lo que le da un toque.

Otra cosa que noté es que, si intentas tomarte un café al final, prepárate para esperar. Pedimos uno después de comer y tardaron casi 40 minutos en servirlo y llegó frío. Para pedir la cuenta también nos tocó esperar una eternidad. Si van a abarcar tantas mesas, deberían mejorar un poco el servicio, aunque, a pesar de estos detalles, vale la pena.

Ahora, si eres de los que buscan opciones más saludables, te cuento: sí, en El Puntarrón tienen platos veganos y también opciones sin gluten para celiacos. Así que no te preocupes, que si quieres algo más ligero, también lo puedes encontrar. Así que ya sabes, dale un vistazo, porque con todo y sus fallos, el lugar tiene su encanto. ¡Vale la pena volver!

Qué platos destacados recomienda El Puntarrón

Después de la ruta de la Cahorra, el Puntarrón es el sitio perfecto para reponer fuerzas. Nos paramos a comer y yo, la verdad, lo recomiendo a tope. Reservamos y nos sentamos en la terracita. El ambiente era increíble, las vistas te dejan sin palabras y, con la calma del aire libre, es un planazo para disfrutar. Pedimos unas croquetas que estaban espectaculares, unos champiñones con queso flambeado que, sinceramente, no puedo dejar de pensar en ellos, y unas patatas con calabaza que se llaman choto, lo cual nos dejó flipando. Acabamos pidiendo cuatro cervecitas y, al final, el total fue de 44 euros. O sea, 20 euros por cabeza. ¡Barato y rico!

El merendero tiene un rollo clásico, todo en plena naturaleza, y si buscas comer en un sitio con buen ambiente, aquí lo tienes. La terraza es amplia, hay dos salones con chimenea para cuando hace frío y ni hablar del parking grande que tienen. Obviamente, los champiñones asados y el vino de la casa son un must. Y aunque el servicio puede ser un poco lento cuando está a tope, como era un domingo, yo no me quejo, todo lo contrario, ¡porque la comida fue impresionante!

En general, el Puntarrón me parece un sitio ideal para volver una y otra vez. La comida casera es de 10, con tapas abundantes y sabrosas. El ambiente familiar con los camareros tan amables hace que te sientas como en casa. Te cuento que tienen una terraza muy agradable para los días de sol y un salón acogedor si hace frío. Totalmente recomendado.

Y si te preguntas qué pedir, mis platos destacados serían los champiñones rellenos y las croquetas caseras. De verdad, ¡no he probado nada igual! También deberías probar la tarta de queso, la hamburguesa vegetariana, el pollo al ajillo y el surtido de croquetas. No te vas a arrepentir.

Es necesario hacer una reserva para comer en El Puntarrón

Si pensabas en ir a El Puntarrón ahí en C/ Puntarrón, 2, piénsalo dos veces. La última vez que fui, fue un desastre absoluto. Nada más llegar, ya empezamos mal con un pan inexistente. La comida, ni te cuento: la morcilla cruda, y en lugar de chorizo metieron chistorra. Las patatas parecían más un experimento fallido que un plato y las habas... ¡saladas a más no poder! Y para rematar, tardo más de tres horas en poner la comida completa, como si estuviéramos esperando el maná del cielo. Además, el baño es compartido, lo que ya es un fails en sí. Cuando pedimos la cuenta, nos colaron un extra de 50 € por platos que no habíamos pedido. Un asco total, la nota debería ser un cero.

Ahora, hablemos de esa otra vez que fui. Porque sí, tengo curiosidad y a veces uno repite errores. Pedimos una cerveza que llegó caliente y los camareros, aunque estaban casi sin clientes, tardaron un siglo en atendernos. ¡Nos tuvimos que levantar a buscar las bebidas! La comida del menú del día no estaba mal del todo, aunque si decides pedir algo más, prepárate para que te metan un sablazo, porque aquí los precios se disparan. Claro, están en una zona donde no hay competencia, así que se aprovechan de la gente que viene de fuera. En general, un 3 es todo lo que se merecen, y eso por no ser tan drásticos.

Sobre si es necesario hacer una reserva para comer ahí, te diría que no vale la pena. Si vas en horas pico, puede que te quedes esperando un buen rato, pero con el servicio que tienen, a veces prefiero quedarme en casa. Así que si te decides a ir, ve con paciencia y quizás un bocadillo en la mochila, ¡nunca se sabe!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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