
¿Buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y desconectar del mundanal ruido? Pues te presento Restaurante Venta El Ginete y Casas Rurales, que está en la Carretera Pantano del Quipar, Km 2,5, en Cieza, Murcia. Aquí, la tradición murciana se sirve a la mesa con platos como carnes a la brasa, arroces, paellas y esos postres caseros que te dejarán babeando. Si quieres pasar unos días de relax, ¡aquí también hay casas rurales de nueva construcción! Todo en un ambiente rural y cómodo, hecho con materiales como piedra y madera.
Ten cuidado, porque los fines de semana suelen estar a tope y el dueño no para, él es el que le da vidilla a todo, desde tomar los pedidos hasta servir las mesas. Pero no te preocupes, su buen rollo y su servicio son legendarios. La cocina mediterránea y española se siente en cada bocado: embutidos de la zona, generosos entrantes y su famoso conejo son lo que necesitas para mimarte. ¿Te suena bien? ¡Reserva y pásalo en grande!
Restaurante Venta El Ginete Y Casas Rurales
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Mapa Ubicación Restaurante Venta El Ginete Y Casas Rurales
Dónde se ubica el Restaurante Venta El Ginete
¡Ey, colega! Te voy a contar un par de cosas sobre el Restaurante Venta El Ginete, que está en la Carretera Pantano del Quipar, Km 2,5, 30530 Cieza, Murcia. Te va a sorprender lo que he oído. Primero, hay opiniones de todo tipo, y algunas son de risa. Por ejemplo, un tipo pedía una media tostada con tomate y ¡pam! le traen un medio trozo de pan. ¡3 € por un pan más pequeño que un móvil! Vaya timada, ¿no? Debieron pensar que puede colar. En comida, servicio y ambiente le dieron un 1 de 5. Así que, si te vas a dejar tus monedas ahí, ¡ten cuidado!
Pero no todo es malo, hermano. Hay quienes han tenido experiencias brutales. Una peña comenta que el sitio es un gran descubrimiento. La decoración es muy rural, y el trato del personal es de lujo. Te reciben con unas habas en sus vainas que te hacen sentir como en casa. El arroz a leña dicen que está para chuparse los dedos. Aunque, si vas en Semana Santa, prepara paciencia, porque el sitio se llena. Para esos días, los precios rondan entre los 50-60 €, pero la comida y el ambiente se llevan un 5 de 5.
Otra gente que fue después de una ruta de senderismo dijo que el plato de embutidos tuvo muy buena calidad y le dio buenas notas. Solo había un camarero, pero como era buena onda, lo entendieron todo. El precio, entre 30-40 €. En el fondo, hay un lío entre los que se quejan y los que se lo pasan bien.
Al final, lo que parece claro es que hay que estar al loro: puedes caer en una estafa o llevarte una grata sorpresa. El Restaurante Venta El Ginete, como ves, está en la Carretera Pantano del Quipar, Km 2,5 en Cieza, Murcia. Así que decide tú mismo si te apetece comprobarlo.
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante
Ya te digo, Venta El Ginete tiene su encanto. La ubicación está de lujo, metido en plena naturaleza y la decoración tiene su rollo, es acogedor. El camarero que nos atendió, un crack, siempre con buena onda. Hasta se curraron una trona para el crío, que eso se agradece. Pero ojo, ahí acaba lo bueno.
Te reciben con un picoteo de las habas, patatas, frutos secos y un plato de fiambre. 7€ por persona por eso, no está mal si no pides más, pero tampoco es que te den una carta con precios, lo que se siente un poco raro. La movida aquí es que la comida y el vino tienen que pasar sí o sí por el jefe. Si pides un par de copas de vino, ya te digo que olvídate, porque el proceso es tan lento que acabamos pidiendo cervezas. No es eso lo que esperas en una venta rural.
Los precios son un poco altos para el tipo de sitio que es. Te cuento, una tortilla francesa para el niño 7€, una galleta salada con queso de cabra y mermelada por 2.50€ y 15€ por unas tiras de secreto ibérico que estaban bien pasadas y duras. Pidimos la cuenta tres veces y no era un tema de que faltara personal, sino que todo tiene que pedirlo el dueño. Así que para una comidita sin dulce ni café, te alargas 2 horas y media y acabas pagando más de 30€ por persona con un par de cervezas. Entiendo que algunos digan que el servicio es de 10, pero a mí me tocó una tarde que no, y eso te puede pasar.
Sobre la comida, pues tienen una propuesta bastante típica, que se basa en arroces, carnes a la leña y una buena variedad de entrantes que van allí, además de alguna que otra cosa para los peques. A ver si sirven con más atención y no se lian con el tema del servicio, porque de verdad que pueden perderse buenos comensales si no le dan una vuelta a esto.
Cuáles son algunos de los platos destacados que se pueden disfrutar
Mira, si vas a Venta El Ginete, prepárate para abrir bien los ojos... porque estos tipos son unos LADRONES. Te cuento, pedimos un pepito de ternera y vale, nos lo querían cobrar 18 euros. ¡Una barbaridad! Y luego otro plato de cerdo que solo llevaba panceta y un par de trozos de salchicha para compartir entre dos. Total: 52 euros por un almuerzo cutre. Y encima hay que aguantar al camarero que te cuenta su vida como si le importara a alguien. ¡De locos! Estafadores y punto. Lo peor es que en la cuenta ni siquiera había café, solo dos litros de cerveza y ese pepito miserable. ¿Te das cuenta de que se delatan con sus mentiras?
Aunque no todo es malo, también hay alguna gente que ha tenido experiencias más suaves. Algunos dicen que han disfrutado de un chuleton de vaca madurada que, aunque costó 46 euros, era tan grasiento que dejaron más de la mitad. Y si te gusta la sepia o el pollo a la brasa, parece que por ahí se salvan, porque están buenos, pero claro, ¡45 minutos de espera entre platos! Y ya sabes lo que dicen, la paciencia se mide en estómago.
En cuanto a lo positivo, hay quienes valoran el embutido casero que hacen ellos mismos, así como las tapas de pipirrana. Eso suena a que sí hay cosas buenas que probar. Pero aún así, con precios que rondan entre 20-30 euros por persona y un servicio que a veces parece que tiene jet lag, asegúrate de ir preparado. Y si esperas un chapuzón en la piscina, mejor guarda esa idea para otra vez, porque el chiringuito está cerrado y las tumbonas están más rotas que tu paciencia después de esa comida.
Así que, si decides ir, ten en cuenta que lo más destacado podrían ser el embutido casero, la sepia y algún que otro plato que aunque tarde, podría valer la pena. Pero con el panorama que he visto, mejor que vayas prevenido y con la cartera lista para lo que venga.
El restaurante sirve postres
Y bueno, hablemos del Restaurante Venta El Ginete. La verdad es que la experiencia puede ser un poco de montaña rusa. Unos dicen que es un lugar de 5 estrellas donde la comida está llena de sabor y el trato es extraordinario. Se sienten como en casa y hasta se despiden prometiendo volver pronto a Cieza. Hasta ahí todo muy bien, ¿no?
Pero luego está el otro lado de la moneda. Hay quienes han llegado con ganas de disfrutar y se llevan una decepción monumental. Un malentendido con el camarero o dueño, que parece que dirigiera un restaurante Michelin pero en realidad tiene más aires que otra cosa. Unas veces, te aparcan a la barra y te sueltan que la carne a la brasa no está disponible y que te van a dar un plato de embutidos o algo similar. Y cuando llegas a la comida, te ponen un platito con cuatro recortes, como si estuvieras en una fiesta de sobras más que en un lugar donde se quiere disfrutar de un buen almuerzo. No, gracias.
Aparte, he escuchado a unas amigas (que son de la zona) diciendo que la atención es mala. Un solo camarero para todo el local y como resultado, esperas más de lo normal entre aperitivo y el plato principal. Al final, prefirieron irse sin postres y café, y eso que estaban deseando dar una buena celebración. Pero claro, la cuenta llega tras esperar y lo que le cobran es un robo. Casi 25 euros por un pollo y una ensalada de tomate que no vale eso ni de broma. La comida estaba buena, cierto, pero el servicio y los precios dejan mucho que desear.
Así que, hablando de postres... ¿El restaurante sirve postres? Bueno, sí, pero con mucha paciencia. A veces te puedes encontrar con un servicio tan lento que te vas sin probarlos, o te sirven algo que te deja insatisfecho. Así que mejor ve con la idea de que la experiencia puede variar y no te sorprendas si decides no quedarte para el final.
Son caseros
Si estás pensando en pegarte una escapada a la Venta El Ginete, ya te digo que es un sitio que tiene su encanto. Está en la Carretera Pantano del Quipar, Km 2,5, 30530 Cieza, Murcia. No te esperes un Michelin, pero la comida es aceptable. El cordero a la brasa que probé estaba bien, aunque tampoco es que se rompan la cabeza cocinando algo muy complicado. Vi salir varias paellas que pintaban de lujo, pero ya sabes, no puedo opinar si están tan buenas como parecen. Para ser una venta, eso sí, me parece un poco caro, precios de 30-40 € por persona. Un poco sobrevalorado, la verdad.
El horario es lo que es. Solo abren de jueves a domingo de 08:00 a 18:00. El servicio es un tema delicado, porque he leído de todo aquí. A veces cuentan con un anfitrión cojonudo como Paco, que hace que la experiencia sea mucho mejor. La otra vez que fui, la cocina tenía sabor. Un arroz con pollo y verdura que me sorprendió, y la pipirrana y los níscalos con tomate estaban brutales. Lo mejor, el pan casero del Tardío, que es un acierto siempre. Eso sí, aparcar es complicado, así que ten eso en mente.
Ahora, lo peor que me topé fue un comentario sobre el servicio que dejó bastante que desear. No hay nada peor que quedarte ahí con la mesa medio montada y esperando media hora para que te atiendan. Y los precios, madre mía, ¡un verdadero timo! Por un par de carnes de cerdo, pagaron 15€ y la ensalada 20€. Es cierto que el chuletón se salva, estaba bueno. En regla general, diría que la comida y el ambiente pueden ser aceptables, pero el precio se desmadra en comparación con lo que ofrecen.
Y para cerrar el tema de si son caseros, pues hay opiniones de todo tipo. Algunos se llevan grandes halagos por la calidad y el sabor, y otros piensan que son un poco caros para lo que llevan en el plato. El ambiente es rural y típico, ideal para quienes buscan algo auténtico. Así que si buscas un sitio donde comer antes de ponerte a explorar la zona, este podría valer, aunque pica un poco en el bolsillo. Pero ojo, ¡hay que saber lo que esperas!
Hay opciones de alojamiento disponibles en el lugar
Y pasando al tema del Restaurante Venta El Ginete, tengo que decir que la experiencia fue una mezcla de risa y sorpresa, pero no de las buenas. Una estrella porque, sinceramente, pedimos una ensalada de tomate y capellanes, y el capellán estaba más escondido que Puigdemont en Barcelona. Después, al pedir los montaditos de salchicha y morcilla, nos lo trajeron como si fueran dos montaditos, y ahí comenzó la fiesta. El camarero ofrece carne roja, y claro, picamos. Pero para nuestra sorpresa, al ver la cuenta nos cobraron la carne a 60€/kg. Total, que acabamos pagando 24€ por cuatro tonterías. Al menos el queso frito estaba bueno, eso sí.
Pasando de los platos raros, lo de tardar más de hora y media en traer unos platos combinados es para hacérselo mirar. Cuando le pedimos al camarero, nos dice que si llegas último, ¡pues que esperes! Tremendo. Y lo peor, que al momento de pagar, nos clavan un precio por persona en la ensalada de tomate, cuando en la carta no decía nada de eso. Eso ya nos pareció un poco engaño. O sea, comida estuvo regular (3/5), pero el servicio una cagada total (1/5). Definitivamente, no volveremos.
Un par de compis fueron a almorzar tras una ruta de ciclismo y parece que se llevaron una buena impresión. Por lo menos, destacan la calidad de embutidos y lomo, y el ambiente del local estaba chido, además de que el personal era amable (bueno, al menos uno de ellos). Pero claro, cuando ves a un jefe que es un borde, ya se te quitan las ganas de volver. Comida correcta, pero con un servicio que deja que desear.
En cuanto al alojamiento, sí, hay opciones de casas rurales disponibles en el lugar. Así que, si te lanzas a probar ese menú arriesgado, al menos tendrás un lugar donde quedarte. Pero vamos, asegúrate de que te digan bien lo que estás pagando. ¡A ver si eso también tiene sorpresas!
Qué tipo de alojamiento ofrecen las casas rurales
Ya te digo, el Restaurante Venta El Ginete podría ser un sitio top para comer, pero la verdad es que el servicio deja mucho que desear. Te cuento: antes de ir, hice una reserva porque pensaba que así todo iría sobre ruedas, pero nada de eso. ¡Más de 30 minutos transcurrieron antes de que alguien se dignara a atendernos! La comida estaba buena, pero al final, pidimos la cuenta unas tres veces y, para colmo, nos tocó ir a la barra a pagar. Y ahí es donde se armó el lío: nos clavaron 12 euros por unas habas y cortezas que ya estaban en la mesa, así que no las pedimos. ¡Menuda injusticia! ¿Y de repente nos cobraron 5 postres en lugar de 3? Al reclamar, el camarero solo nos devolvió el dinero a regañadientes. Una experiencia que podría haber sido genial, se convirtió en un auténtico calvario.
Te juro que el ambiente tampoco ayuda. Al llegar, preguntamos si podíamos comer en la barra y el camarero, con esa actitud petulante, nos dijo que sí. Pero, ¿sabes qué? Estuvimos ahí parados, y ninguno de los 3 camareros nos hizo caso. ¡Es que ni un "hola"! Así que, cansados de esperar, decidimos marcharnos, y su reacción fue reírse de nosotros. ¡Un espectáculo! Sería mejor caminar 5 km más y buscar otra opción, porque aquí no hay nada que salvar. Si no tienen ganas de trabajar, que se queden en casa, la verdad.
Y hablando de precios, el asunto fue un drama. 20 euros por una ensalada que apenas daba para 3 (íbamos 5). Luego, pedimos un plato de combinados ibéricos y nos dieron unos trozos enanos. Además, nos clavaron 5 euros por unos cacahuetes que normalmente son gratis. La atención del camarero era de risa, y cuando preguntamos acerca de un pan, ¡se ofendió! Escucha, me parece que se aprovechan del turismo y lo cobran todo a precios desorbitados. El chuletón a 70 euros está en la línea, pero ya no es solo eso, sino la presentación de los platos y la falta de profesionalidad la que hace que no te quede gana de volver.
En cuanto a las casas rurales que ofrecen, parece que cuentan con un alojamiento bastante acogedor y monísimo, ideal para desconectar del bullicio. Te lo imaginas, un lugar tranquilo donde poder pasar el rato y olvidarte de todo. Aunque con ese servicio en el restaurante, ¡no sé si podrías disfrutarlo al máximo!
Qué materiales se utilizan en la construcción de las casas rurales
Y mira, si vas a Venta El Ginete, prepárate para comer a lo grande. 5 estrellas en todo lo que hacen aquí. La carne, tío, no solo tierna, sino sabrosa de verdad. Y los postres, ni te cuento, hechos en casa. Además, Paco y su mujer son unos amores, llegamos a deshoras y, a pesar de no tener reserva, nos atendieron igual. Así que, si alguna vez se te antoja un buen arroz a la brasa, haz la reserva antes. No te quedes sin probarlo.
El ambiente es de lo más acogedor y el servicio de primera. Si eres de los que se fijan en la calidad, aquí todo es un manjar. Te hablo de arroces que costean entre 30 y 40€, y créeme que cada euro vale la pena. Prueba la Tosta de Aguacate Y Anchoa, o la Sopa de Pipirrana, eso sí que son sabores que vuelan. La comida es exquisita, así que ya sabes, ¡hazte el favor y ve!
Y espera, que no me puedo olvidar de ese arroz que nos sorprendió: arroz con conejo y caracoles. Menuda bomba, de lo mejor que vas a comer. Eso sí, la paciencia aquí juega un papel importante porque el servicio puede ser un poco lento. Pero en serio, vale la pena esperar. Y te saldrás del local por unos 22€ por cabeza, con todo incluido. Sin duda, ¡volveremos!
Ahora, en cuanto a las casas rurales, ¡te lo cuento! Están hechas de materiales de calidad, así que no te preocupes por eso. Todo se construye con esmero, y la mezcla de piedra y madera les da un aire rústico y acogedor. Lo que se traduce en un espacio perfecto para relajarse después de un festín en el restaurante. Así que ya sabes, una buena escapada que une buena comida y un lugar cómodo para quedarte.
Es necesario realizar una reserva para comer en el restaurante
El Restaurante Venta El Ginete es un sitio que está bien para echar un buen rato. Si vas en familia o con amigos, lo vas a disfrutar. Tres estrellas bien merecidas: el ambiente es familiar y acogedor. Si te gusta el arroz, el que preparan aquí es una delicia. Hemos ido cinco personas y el arroz de Calasparra con conejo fue un acierto total. Lo acompañamos con unos aperitivos de 10. Además, el servicio fue atento y rápido, así que repetir es un plan seguro. ¿El precio? Entre 30-40 € por persona, que está bastante bien para lo que ofrecen.
Pero no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias no tan buenas. Por ejemplo, un par de amigos cenaron y lo que les sirvieron les dejó un poco decepcionados. Según ellos, el pollo parecía de otro plato. Les sirvieron casi solo hueso y un par de trozos y, aunque no discuto que los precios sean razonables, se sintieron un poco timados. Y el servicio, lento a más no poder, como si estuvieran en modo vacaciones. Para ellos, la experiencia quedó en un 4 sobre 10.
Y no me hablemos del café... Un amigo que fue a merendar se encontró con el peor café de la región. Frío, insípido y tardaron un montón en atender. Se preguntaba si había un barista en la cocina o qué. Gastó 1,50 € en un vaso de agua sucia, una experiencia nada recomendable si solo quieres un café.
Sobre las reservas, la verdad es que no es necesario. Puedes llegar y acomodarte sin mucho problema, pero siempre es mejor llamar antes, por si acaso. Nunca se sabe cuándo el lugar se puede llenar, sobre todo si es fin de semana.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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